Descripción
Un día soleado, la pequeña Sofía decidió preparar un colorido helado de frutas con la ayuda de su abuela. Fueron al mercado y eligieron las frutas más frescas: fresas rojas, plátanos amarillos y arándanos azules. De regreso a la cocina, mezclaron todo con un poco de yogur y hielo, creando una mezcla deliciosa y refrescante. Con sonrisas en sus rostros, colocaron el helado en un bol y lo decoraron con más fruta encima. Sofía no podía esperar para probarlo. “¡Mira qué bonito quedó!”, exclamó, mientras su abuela servía. Juntos disfrutaron del helado y rieron, disfrutando del momento especial de alegría y sabor.






