Descripción
En un tranquilo lago rodeado de altos árboles vivía un curioso gato llamado Meow. Un día, mientras exploraba la orilla del lago, vio una rana verde sentada sobre una hoja de nenúfar. Intrigado, Meow se acercó cautelosamente, observando a la rana que parecía estar en profunda meditación. La rana, al notar la presencia del gato, levantó la vista y, con una sonrisa, dijo: "¡Hola amiga! ¿Alguna vez te has detenido a escuchar la música del agua?". Meow se sorprendió, pero pronto se interesó y, juntos, comenzaron a explorar los sonidos y secretos del lago, formando una inusual amistad que desafió las diferencias entre ellos.






