Descripción
En pleno verano, una adorable gatita llamada Mia decidió explorar la playa por primera vez. Con su pelaje blanco como la espuma del mar, corría por la arena persiguiendo conchas que brillaban al sol. Cada vez que se acercaba una ola, Mia saltaba, chapoteaba y reía de su propia diversión. Junto a ella rodaba una colorida pelota de playa y la gatita no pudo resistirse a jugar con ella, empujándola con sus delicadas patas. Las risas de los niños y el olor a mar crearon una atmósfera mágica y Mía supo que éste sería un día inolvidable.






