Descripción
En pleno invierno, una pequeña niña llamada Sofía decidió disfrutar del día cubierto de nieve. Vestida con su abrigo abrigado y su bufanda de colores, salió al patio, donde los copos de nieve bailaban en el aire. Con una sonrisa radiante, comenzó a darle forma a una gran bola de nieve, que pronto se convirtió en un hermoso muñeco de nieve. Sofía decoró a su nueva amiga con botones y una zanahoria por nariz, mientras la nieve seguía cayendo suavemente a su alrededor. La alegría de crear algo tan especial calentó su corazón, haciéndola sentir que la magia del invierno estaba presente en cada copo que tocaba el suelo.






