Descripción
Había una vez una niña llamada Clara, a quien le encantaba pasar las tardes junto a un lago encantado. Un día, mientras observaba moverse a las libélulas, vio una linda rana posada sobre una hoja de nenúfar. Intrigada, Clara se acercó y empezó a hablar con la rana, quien, para su sorpresa, respondió en voz baja. La rana le contó a Clara sus aventuras en el lago y los secretos que guardaba. Juntos exploraron el mundo mágico alrededor del lago, se hicieron amigos de otros animales y aprendieron la importancia de la amistad y la naturaleza. Ese día se convirtió en un recuerdo inolvidable para Clara, quien nunca volvió a mirar a las ranas de la misma manera.






