Descripción
Fue una noche mágica cuando la pequeña Clara se acostó en el pasto del patio trasero, mirando el cielo lleno de estrellas. Con un brillo en los ojos y una sonrisa soñadora, comenzó a contar historias sobre cada constelación, imaginando que cada estrella era una amiga lejana. La luna, llena y brillante, parecía escuchar sus confesiones y secretos. Clara soñaba con viajar por ese vasto universo, descubrir nuevos mundos y vivir increíbles aventuras. Mientras las estrellas brillaban, ella pidió un deseo: que sus sueños se hicieran realidad y que la magia de esa noche la acompañara para siempre.






