Descripción
En un día soleado, Clara yacía en su cama, rodeada de suaves almohadas y luces de colores que parpadeaban suavemente. Con un libro abierto en su regazo, soñaba despierta, dejando que su imaginación la llevara a mundos lejanos donde la esperaban increíbles aventuras. Mientras hojeaba las páginas, una sonrisa iluminaba su rostro, reflejando la felicidad que sentía al perderse en las historias que tanto amaba. Clara sabía que aunque la realidad era simple, su mente era un lugar mágico, donde todo era posible y donde sus sueños podían hacerse realidad en cualquier momento.






