Descripción
En pleno invierno, Ana, una niña llena de energía, decidió que era hora de disfrutar de la nieve que cubría el parque de la ciudad. Con su abrigo abrigado, su bufanda de colores y sus guantes que parecían sacados de un cuento de hadas, comenzó a construir un muñeco de nieve. Mientras los copos de nieve bailaban a su alrededor, Ana moldeaba la nieve con una sonrisa radiante en su rostro, dándole vida a su nueva amiga. La muñeca, con nariz de zanahoria y ojos de piedra, parecía tan feliz como ella. La tarde se convirtió en pura magia y Ana prometió que cada vez que cayera nieve crearía recuerdos inolvidables.






