Descripción
En un hermoso huerto, donde los árboles estaban cargados de coloridas frutas, un grupo de traviesos gatitos decidió hacer una fiesta. Corrieron entre los manzanos y las fresas, jugando al escondite y escondiéndose detrás de las frutas. A uno de los gatitos, llamado Meow, se le ocurrió la idea de hacer una torre de manzanas, mientras su amigo, Purr, intentaba atrapar una fresa gigante. La diversión fue tanta que, al final del día, el huerto se llenó de risas y frutos esparcidos. Los gatitos, cansados pero felices, se tumbaron bajo la sombra de un árbol, soñando con nuevas aventuras frutales.






