Descripción
En el hermoso jardín de la pequeña Clara, una margarita llamada Flor soñaba con ser la flor más hermosa de todas. Todos los días, descansaba al sol, bailaba con la brisa y contaba historias a las mariposas que venían a visitarla. Flor siempre admiró otras flores, pero sentía que su sencillez era su mayor belleza. Un día, un pintor pasó por el jardín y quedó encantado con la alegría de Flor, decidiendo pintarla en su lienzo. Al ver su imagen difundida por el mundo, Flor se dio cuenta de que la verdadera belleza estaba en ser auténtica y que cada flor, por simple que fuera, tenía su propio valor y brillo.






