Descripción
En el jardín encantado de doña Rosa, una azalea floreció como nunca antes. Sus coloridos pétalos, en tonos de rosa vibrante, bailaban con el suave viento primaveral, atrayendo la atención de todos los transeúntes. Los niños del vecindario se reunían alrededor de la planta mágica y contaban historias sobre cómo la flor traía suerte y felicidad. Un día, una pequeña niña llamada Clara, con los ojos brillantes de curiosidad, decidió hacerle un pedido especial a la azalea. Quería que todos en el vecindario fueran amigos. Para su sorpresa, al día siguiente comenzó una fiesta de la amistad, uniendo a todos en torno a la hermosa flor, que ahora era símbolo de unidad y amor.






