Descripción
En la Fazenda Dia de Chuva, el cielo gris traía pesadas nubes que anunciaban la tormenta. Los animales, preocupados, se refugiaron bajo los árboles y en los establos, mientras las vacas mugían y los patos graznaban, saltando de charco en charco. El granjero, con su paraguas de colores, corría de un lado a otro, intentando proteger las semillas recién plantadas. Las gotas de lluvia bailaron sobre la tierra, trayendo vida y frescura al campo. A pesar del mal tiempo, los niños de la finca se divirtieron, saltando en los charcos y riendo, demostrando que incluso los días de lluvia pueden estar llenos de alegría y aventuras.






