Descripción
Era una tarde soleada cuando la familia Silva decidió organizar una merienda en el jardín. Con una mesa decorada con coloridas flores y elegantes manteles, todos estaban emocionados de disfrutar de los deliciosos pasteles y galletas que había preparado la abuela. Los niños reían y jugaban, mientras los adultos charlaban alegremente, chocando tazas de té humeante. La tía María, siempre la más emocionada, trajo un juego de adivinanzas que hizo que todos participaran y se divirtieran aún más. Fue un momento especial, lleno de risas y amor, que fortaleció los lazos familiares y dejó a todos extrañados en el corazón.






