Descripción
En una noche mágica, el Hada Estela voló entre las estrellas, esparciendo su brillante polvo por el cielo. Con su vestido brillante y su varita encantada, bailó entre nubes esponjosas, creando constelaciones nuevas y coloridas. Las estrellas, asombradas, brillaron en gratitud, mientras los sueños de los niños de la Tierra se hacían más vibrantes. Estela sabía que su misión era llevar alegría y esperanza a todos y por eso, con una sonrisa radiante, pintó el cielo nocturno de colores de felicidad. Cada uno de sus movimientos era una promesa de que, incluso en las noches más oscuras, la luz de la magia siempre estaría presente.






