Descripción
En una noche mágica, la Estrella Brillante, con su radiante sonrisa, observaba la Tierra desde lejos. Ella siempre soñó con bajar a jugar con los niños que miraban al cielo admirando su brillo. Una noche, al ver a una niña triste, la Estrella decidió bajar un poco más. Con su brillo iluminó la habitación de la niña, haciéndola sonreír y olvidar sus preocupaciones. Juntos bailaron bajo la luz de las estrellas, y la niña pidió un deseo: que la Estrella Brillante estuviera siempre a su lado, trayendo alegría y esperanza. Desde entonces, la Estrella nunca ha dejado de brillar, esparciendo felicidad por donde pasa.






