Descripción
Era una mañana luminosa cuando Elsa decidió explorar el prado soleado cerca de su casa. Con flores de colores bailando al viento, sintió la alegría de la primavera en su corazón. Mientras caminaba, Elsa se encontró con una mariposa que la guió por un camino mágico, donde cada paso le revelaba nuevas maravillas de la naturaleza. Se detuvo para admirar las flores, que parecían sonreírle, y pidió un deseo al brillante sol que iluminaba su camino. “¡Que este día esté lleno de risas y aventuras!” pensó Elsa, llena de esperanza y encanto, dispuesta a descubrir qué más tenía para ofrecerle el prado.






