Descripción
En una fría noche de invierno, Elsa y Anna se reunieron en la acogedora sala de estar del castillo, donde la chimenea crepitaba suavemente, calentando la habitación. Con una guitarra en mano, Anna comenzó a tocar una alegre melodía, y Elsa, encantada, se unió a ella en un armonioso dúo. Notas musicales flotaban en el aire, creando una atmósfera mágica y amorosa. Las hermanas rieron y cantaron, recordando los momentos especiales que compartieron a lo largo de los años. Mientras nevaba afuera, se sintieron agradecidos de tenerse el uno al otro y la canción se convirtió en un símbolo de la fuerza de su vínculo inquebrantable.






