Descripción
Era un día soleado en la playa y nuestro amigo elefante, llamado Tico, decidió disfrutar del calor del verano. Con una enorme sonrisa, comenzó a construir un castillo de arena, usando sus grandes patas para darle forma a cada torre y muro. Las olas del mar chocaban suavemente contra la orilla, mientras los niños de los alrededores observaban con asombro. El tico, siempre juguetón, lanzaba arena al aire haciendo reír a todos. No sólo construiría un castillo, sino que también crearía recuerdos felices con sus nuevos amigos, haciendo que ese día en la playa fuera inolvidable para todos.






