Descripción
En un valle encantado, un dragón solitario llamado Drako descubrió un campo lleno de flores coloridas y mariposas danzantes. Al contrario de su naturaleza feroz, Drako era gentil y soñaba con tener amigos. Un día, mientras descansaba entre las flores, conoció a una pequeña mariposa llamada Lila, que se atrevió a posarse en su pata. Juntos exploraron el valle y Lila le presentó a Drako la belleza de las pequeñas cosas. Con el tiempo, otros animales se les unieron y el dragón se dio cuenta de que la verdadera fuerza proviene de la amistad y la bondad. Así, el dragón y las flores se convirtieron en símbolos de un nuevo comienzo.






