Descripción
Una noche tranquila, mientras las estrellas brillaban intensamente en el cielo, un dragón juguetón llamado Zulu decidió que era hora de divertirse. Con una sonrisa pícara, comenzó a soplar burbujas de colores que reflejaban la luz de la luna, bailando entre las nubes. Sin embargo, mientras las burbujas flotaban, algo siniestro comenzó a suceder: cada burbuja estalló y liberó una sombra oscura que se extendió por el pueblo cercano. Los habitantes, inicialmente encantados por el espectáculo, pronto se dieron cuenta de que las sombras traían consigo un terror inexplicable. Zulú, sin darse cuenta del peligro que había causado, siguió jugando, mientras la noche se convertía en una pesadilla para todos.






