Descripción
Érase una vez un pequeño pueblo donde a los niños les encantaban los donuts. Un día, la simpática doña María decidió enseñar a todos a hacer unos sencillos y deliciosos donuts. Reunió a los pequeños en su colorida cocina, donde había harina, azúcar y muchos dulces coloridos. Con sonrisas en las caras, los niños aprendieron a mezclar los ingredientes, dar forma a la masa y elegir los toppings más divertidos. Cada uno creó su propio donut, con formas y sabores únicos. Al finalizar la clase, Doña María organizó una gran fiesta, donde todos pudieron degustar sus creaciones y compartir unas risas, transformando ese día en un dulce recuerdo.






