Descripción
En pleno verano, el pequeño pueblo de Praia Doce se transforma en un verdadero paraíso, donde los donuts cobran vida con sabores tropicales. La pastelera Ana decide crear una nueva receta de donuts decorados con piña, mango y coco, todo ello adornado con gafas de sol y chanclas de goma de colores. En cada bocado, la gente siente la brisa del mar y la alegría del verano, haciendo que la panadería de Ana se convierta en el punto de encuentro de la ciudad. Las familias se reúnen para disfrutar de estas delicias y se corre la voz de las donas de verano, lo que atrae a turistas de todas partes para probar este manjar único.






