Descripción
El día de Halloween, el pueblo estaba lleno de niños disfrazados, ansiosos por recolectar dulces. La famosa panadería Doña Marta decidió sorprender a todos con una nueva receta de donuts temáticos. Los donuts, con forma de calabazas y fantasmas, estaban cubiertos con glaseado de colores y decorados con ojos espeluznantes y sonrisas traviesas. Los niños disfrutaron de cada bocado, mientras Doña Marta contaba historias de Halloween, envolviendo a todos en un ambiente festivo. “¡Estas donas son tan deliciosas que hasta los fantasmas vendrían a probarlas!”, dijo, haciendo reír a todos y disfrutar de la mágica noche.






