Descripción
En la tranquilidad de una noche estrellada, un cocodrilo llamado Caio descansaba en la orilla del río, mirando la luna que brillaba intensamente en el cielo. Siempre estuvo fascinado por la belleza de la luna, que se reflejaba suavemente en el agua, creando un espectáculo de luces y sombras. Mientras los grillos chirriaban y las estrellas brillaban, Cayo soñaba con explorar el mundo más allá del río, pero por ahora se contentaba con admirar la serenidad de la noche. Con un profundo suspiro, pidió en silencio que la luna lo guiara en sus futuras aventuras, sintiéndose en paz con la naturaleza que lo rodeaba.






