Descripción
En un día soleado en el bosque, el Cocodrilo decidió que era hora de explorar el mundo de los colores. Mientras nadaba en su lago, vio flores vibrantes y mariposas bailando a su alrededor. Curioso y emocionado, el Cocodrilo comenzó a aventurarse entre las plantas, admirando cada sombra que encontraba. Recordó que podía usar estos colores para crear un hermoso cuadro que reflejara la belleza de su hogar. Con una sonrisa en el rostro, recogió pétalos y se divirtió mezclando los colores, transformando su día en un verdadero festín visual, lleno de alegría y magia.






