Descripción
En pleno verano, Clara decidió pasar sus vacaciones en casa de su abuela junto a la playa. Con el corazón lleno de anticipación, se aventuraba a salir en los días soleados, construyendo castillos de arena y coleccionando conchas de colores. Un día, mientras jugaba a la pelota en la arena, conoció a Lucas, un niño divertido al que también le encantaba el mar. Juntos exploraron las olas y compartieron risas bajo el balanceo de las palmeras. Al anochecer, Clara se dio cuenta de que, además de los recuerdos de un verano inolvidable, algo especial crecía en su corazón: una nueva amistad que alegraba sus días cálidos y soleados.






