Descripción
En lo alto de una colina, el Conejo miraba la luna llena que iluminaba la noche estrellada. Con las orejas aguzadas y los ojos brillando de curiosidad, soñaba con visitar aquel mundo plateado. Las estrellas brillaban como si lo estuvieran llamando y el suave viento susurraba secretos sobre aventuras más allá de la Tierra. Decidido a llegar a la luna, Coelho comenzó a planificar su viaje, imaginando cómo sería saltar entre las estrellas y bailar a la luz de la luna. Con el corazón lleno de esperanza, supo que la noche aún guardaba muchas sorpresas y que sus sueños podían hacerse realidad.






