Descripción
En su cumpleaños, Cenicienta estaba radiante, rodeada de amigos que acudieron a celebrar con ella. La casa estaba decorada con globos de colores y una mesa llena de dulces y un enorme pastel de cumpleaños, adornado con velas brillantes. Mientras todos cantaban “Feliz cumpleaños”, Cenicienta sonrió al recordar cómo había cambiado su vida. Con un toque de magia, apareció su hada madrina para darle un deseo especial. La fiesta se convirtió en un cuento de hadas, donde la amistad y la alegría fueron las protagonistas, y Cenicienta supo que ese sería un cumpleaños inolvidable.






