Descripción
En pleno verano, un pequeño pueblo se entusiasmaba con la llegada de las vacaciones. Los niños corrían por las orillas del río, cuyas aguas cristalinas reflejaban el cielo azul y los frondosos árboles que rodeaban el escenario. Las coloridas flores bailaban con el viento, mientras los pájaros cantaban alegres melodías. María, una joven soñadora, decidió explorar el bosque junto al río en busca de aventuras. Con libreta y lápiz en mano, comenzó a dibujar la belleza que la rodeaba, capturando la esencia del verano en cada trazo. La magia de ese día quedaría grabada para siempre en su corazón.






