Descripción
En el corazón de un jardín encantado, las flores otoñales florecen en una explosión de colores cálidos, mientras las hojas secas bailan suavemente con el viento. Clara, una joven soñadora, camina entre las flores admirando la belleza efímera que trae la estación. Recuerda a su abuela, quien siempre decía que cada hoja caída era un abrazo de la naturaleza. Con una sonrisa en el rostro, Clara decide recoger unas hojas de colores para crear un mural en su casa, un homenaje a la magia del otoño. Así, transforma el simple acto de recolectar hojas en una celebración de la vida y los recuerdos que florecen incluso en las estaciones más frías.






