Descripción
En el corazón de un pequeño pueblo, el festival de verano estaba a punto de comenzar. Los puestos de comida exudaban irresistibles aromas a maíz tostado y churros, mientras el sonido de risas y música animada llenaban el aire. Los niños corrían entre las coloridas decoraciones, con globos y linternas brillantes, mientras las parejas bailaban al ritmo contagioso de la banda local. María, una joven soñadora, decidió apuntarse al concurso de baile, deseosa de lucir sus movimientos. Con el brillo de las luces reflejándose en sus ojos, sintió que éste sería un verano inolvidable, lleno de amistad, alegría y nuevos recuerdos.






