Descripción
En el corazón de un pequeño pueblo, había un antiguo cementerio, rodeado de árboles nudosos y sombríos que parecían susurrar secretos al viento. En la noche de Halloween, la luna llena iluminó las tumbas cubiertas de musgo, creando sombras fantasmales que danzaban entre las lápidas. Dicen que los espíritus de los antiguos habitantes del pueblo vagaban por allí buscando compañía en las noches solitarias. Un grupo de niños valientes decidió explorar el cementerio desafiando el miedo y la curiosidad. Con linternas en las manos y el corazón acelerado, se aventuraron entre los árboles, dispuestos a descubrir los misterios que deparaba la noche de Halloween, sin saber que estaban a punto de despertar algo que debía permanecer latente.






