Descripción
La noche de Halloween, una calavera con sombrero de bruja se convirtió en el centro de atención en un pequeño pueblo. Decorada con telarañas y calabazas iluminadas, la calavera pareció cobrar vida, encantando a niños y adultos por igual. Cada año, los lugareños se reunían para contar historias de miedo en torno a la calavera mágica que, según la leyenda, concedía deseos en la noche más aterradora del año. Mientras la luna llena brillaba en el cielo, una brisa helada traía consigo antiguos secretos, y la calavera, con su enigmática mirada, parecía dispuesta a revelar lo que deparaba el futuro a quienes se atrevieran a acercarse.






