Descripción
Había una vez un caballo llamado Marinho, que soñaba con correr libremente por la playa, sintiendo la arena bajo sus patas y la brisa del mar en el rostro. Un día, al amanecer, decidió que era hora de hacer realidad su sueño. Con un relincho emocionado, galopó hacia la orilla, donde las olas batían suavemente y las gaviotas planeaban alto en el cielo azul. Al llegar a la playa, Marinho sintió la libertad que siempre quiso, corriendo entre las olas y dejando huellas en la arena. Cada paso era una celebración de la vida y sabía que ese día quedaría marcado para siempre en su corazón.






