Descripción
En un bosque lleno de colores y sonidos vivía un carpincho llamado Carina, quien tenía un corazón tan grande como su amor por la naturaleza. Todos los días exploraba los campos de flores y hacía nuevos amigos entre las flores y los pájaros. Un día, mientras se bañaba en un lago resplandeciente, Carina encontró un pequeño pájaro herido. Con todo el cariño que le tenía, lo cuidó hasta que estuvo listo para volar nuevamente. Cuando el pájaro finalmente tomó vuelo, dejó un rastro de corazones en el cielo, agradeciendo al carpincho su amabilidad. A partir de ese día, Carina aprendió que el amor y la amistad pueden florecer en los lugares más inesperados.






