Descripción
En una tarde soleada, un carpincho llamado Clara se instaló en un tranquilo rincón de un exuberante césped verde, donde el olor a hierba fresca la envolvía. Con un ligero bostezo, se acurrucó en una posición cómoda, cerrando los ojos mientras los pájaros cantaban suavemente de fondo. Nubes blancas flotaban lentamente a través del cielo azul, creando sombras danzantes sobre el suelo. Mientras soñaba con aventuras en ríos y lagos, Clara no tenía idea de que su paz sería interrumpida por un grupo de niños curiosos, que se acercaban para admirar al adorable carpincho dormido. ¡El día prometía ser mágico!






