Descripción
En el pequeño pueblo de São Miguel, el otoño trajo un espectáculo de colores, con hojas doradas y rojas cayendo de los árboles. María, una artista apasionada, decidió explorar el famoso “Camino de Otoño”, un sendero rodeado de enormes y coloridos árboles. Mientras caminaba, se perdía en sus pensamientos, imaginando cómo cada hoja contaba una historia de cambio y renovación. Al llegar a un viejo roble, María se sentó y comenzó a dibujar. El suave sonido de las hojas bajo sus pies y el fresco aroma del aire la inspiraron a capturar la belleza efímera de la estación, transformando su experiencia en una obra de arte que celebraba la magia del otoño.






