Descripción
Una tarde de otoño, Clara decidió explorar el parque que siempre visitaba cuando era niña. El camino estaba cubierto por una alfombra de hojas de colores, que crujían bajo sus pies mientras caminaba. El aire fresco y la suave luz del sol que se filtraba entre los árboles crearon una atmósfera mágica. Clara recordó las risas y los momentos felices que había pasado allí. Mientras caminaba, encontró un viejo banco de madera, donde se sentó a observar la belleza que lo rodeaba. La tranquilidad del lugar la envolvía haciéndola reflexionar sobre los cambios de la vida, como las hojas que caen, pero que siempre daban paso a un nuevo comienzo.






