Descripción
En el tranquilo suburbio de Jardim Alegre, el camión de la basura, llamado Tico, fue el héroe de la mañana. Con su sonrisa amigable y sus ruedas girando alegremente, Tico recorría las calles recogiendo basura de las casas y haciendo nuevos amigos. Los niños salieron a saludar, mientras los residentes dejaban notas de agradecimiento en sus botes de basura. Un día, Tico notó que un gato estaba atrapado en un árbol y con su coraje logró ayudarlo a bajar. Desde entonces, Tico no fue sólo el camión que recogía la basura, sino también un símbolo de amistad y solidaridad en la comunidad.






