Descripción
En un pequeño pueblo, el camión de bomberos, llamado Fogo-Fogo, siempre estaba dispuesto a ayudar. Un día, mientras estaba estacionado cerca de un semáforo y de señales de tránsito, notó que había niños jugando en la calle. Preocupado por su seguridad, Fogo-Fogo decidió utilizar su sirena y luces para advertirles sobre la importancia de cruzar el carril y respetar las señales. Los niños, encantados con la visita del camión, prometieron tener más cuidado. Así, Fogo-Fogo no sólo salvó la situación, sino que también se convirtió en el héroe de la ciudad, enseñando a todos sobre seguridad vial.






