Descripción
En un día soleado, el camión de bomberos rojo, llamado Fogo, decidió explorar la naturaleza que rodea la ciudad. Con sus luces parpadeando y su sirena a todo volumen, Fogo cruzó valles y escaló montañas, admirando la belleza de los árboles verdes y las flores coloridas. Mientras conducía se encontró con un grupo de niños que estaban haciendo un picnic y al verlos decidió parar a jugar. Los niños quedaron encantados y juntos crearon un gran mural de dibujos con temas de seguridad y naturaleza. Fogo aprendió que además de combatir incendios, también podía brindar alegría y conciencia a todos los que lo rodeaban.






