Descripción
En Halloween, un pequeño pueblo se llenó de luces y risas mientras los niños se preparaban para la noche de pedir dulces. Entre las sombras, un perro fantasma llamado Little Ghost jugaba alegremente con una calabaza encendida, haciéndola rodar por el suelo cubierto de hojas secas. Los murciélagos volaban en círculos sobre él, mientras las estrellas brillaban intensamente en el cielo nocturno. El pequeño fantasma, con su cola invisible y sus ojos brillantes, encantaba a todos los que lo veían, aportando un toque de magia y diversión a las festividades. Las risas resonaron por todo el pueblo y la amistad entre el mundo de los vivos y los fantasmas se hizo aún más fuerte en esa noche especial.






