Descripción
La noche de Halloween, el pequeño Pueblo de las Sombras se preparaba para la fiesta más aterradora del año. Mientras los niños se disfrazaban y salían a pedir dulces, un perro fantasma llamado Rufus flotaba feliz entre las casas. Con sus ojos amigables y una cola que parecía brillar, ayudaba a los pequeños a encontrar los mejores dulces, guiándolos con su suave brillo. Los vecinos, en lugar de asustarse, empezaron a contar historias sobre el gentil perro que, según la leyenda, protegía al pueblo de los espíritus traviesos. Rufus se convirtió en la estrella de Halloween, llevando alegría y unidad a todos en esa noche mágica.






