Descripción
En otoño, en un campo cubierto de hojas doradas y rojizas, un niño llamado Pedro jugaba feliz con su perro Toby. Los dos corrieron y saltaron, haciendo volar montones de hojas por el aire, mientras las risas resonaban por el paisaje. Pedro arrojó una hoja al aire y Toby la persiguió con entusiasmo, recuperándola como si fuera un tesoro. Su amistad era pura y llena de momentos mágicos, y en ese día soleado, descubrieron juntos la belleza de la estación, prometiéndose un sinfín de aventuras mientras el suave viento acariciaba sus rostros.






