Descripción
Blancanieves, tras escapar de la malvada reina, encontró refugio en un hermoso jardín lleno de coloridas mariposas. Con una sonrisa serena en su rostro, se acercó a las delicadas criaturas, extendiendo su mano suavemente, como invitándolas a bailar a su alrededor. Las mariposas, atraídas por la pureza de su corazón, comenzaron a volar en círculos, creando un espectáculo de colores que alegraban el ambiente. En este mágico momento, Blancanieves sintió que la libertad y la belleza de la naturaleza eran sus verdaderos aliados, alejando la tristeza y trayendo esperanza para su nuevo comienzo.






