Descripción
Era Semana Santa y la pequeña Clara estaba emocionada por hacer su famosa tarta de colores. Con ayuda de su abuela comenzó a mezclar los ingredientes, mientras la cocina se llenaba de dulces aromas. La abuela trajo huevos de chocolate, conejitos de azúcar y flores comestibles para decorar el pastel, haciéndolo aún más especial. Cuando el bizcocho salió del horno estaba dorado y esponjoso, listo para decorar. Clara y su abuela pasaron horas creando una hermosa escena de Pascua encima del pastel, con un sol sonriente brillando de fondo. Juntos saborearon cada momento, celebrando la alegría de la familia y la tradición.






