Descripción
En una sombría noche de Halloween, un grupo de niños decidió explorar la vieja casa abandonada al final de la calle. Cuando entraron, se encontraron con un aterrador peluche, vestido con un disfraz de monstruo y con una expresión divertida que parecía más cómica que aterradora. Sin embargo, a medida que los niños se acercaban, el osito de peluche comenzó a moverse, revelando que era un guardián de los dulces y golosinas escondidos en la casa. Por cada caramelo que recogieron, el osito de peluche contó una historia de miedo que dejó a todos con la piel de gallina, mezclando risas y miedo en una noche que nunca olvidarían.






