Descripción
Érase una vez una adorable Hada de los Dientes llamada Lucía, que volaba suavemente por el cielo estrellado con su varita mágica. Le encantaba ayudar a los niños a perder los dientes de leche, dejándoles pequeñas sorpresas como monedas y billetes de aliento. Una noche mágica, Lúcia decidió visitar a un niño llamado Pedro, que estaba nervioso por perder su primer diente. Con un movimiento de su varita, esparció polvo brillante alrededor de Peter, haciéndolo sentir valiente y feliz. Cuando despertó, encontró una hermosa moneda y una nota que decía: '¡Sonríe, tu sonrisa es mágica!' Lúcia sonrió al ver la alegría de Pedro al saber que su misión estaba cumplida.






