Descripción
En un día soleado, un niño llamado Lucas decidió hacer un sencillo barco de papel, utilizando una hoja que encontró en el suelo del parque. Con cuidado, dobló el papel y, cuando terminó, admiró su creación. Lucas llevó el bote a un pequeño lago, donde flores y lirios bailaban suavemente en el agua. Con un soplo de esperanza, lanzó el barco al lago y observó cómo flotaba, navegando libremente entre las hojas verdes. Para Lucas, ese barco simbolizaba sus sueños y la libertad de explorar nuevas aventuras, mientras la suave brisa acariciaba su rostro.






