Descripción
El día de Halloween, el ajolote llamado Axie decidió transformarse en un auténtico 'monstruo' en la fiesta. Con un sombrero de bruja en la cabeza y una sonrisa pícara, nadó entre las calabazas iluminadas y los fantasmas flotantes que decoraban el lago. Sus amigos, las ranas y los peces, se unieron a él para un concurso de disfraces, donde todos intentaban ser los más aterradores. Axie con su manera divertida hizo reír a todos con sus payasadas, convirtiendo la noche de Halloween en una celebración llena de risas y amistad. Juntos bailaron bajo la luz de la luna, creando recuerdos inolvidables.






